ACOSO SEXUAL.


Aquí, la pregunta sería ¿Existe algún hombre heterosexual que no quiera tener relaciones con Demi Moore? Ya desde ese aspecto tan “pequeño” pero importante en la trama, todo el asunto se desmorona. Si se quisiera ayudar a los efectos del relato se hubiera comenzado por hacer un buen casting

Para explicarlo mejor, nadie dudaría de la situación si la protagonista fuera por ejemplo, Rosie O ́Donnel o, a lo mejor Oprah Winfrey. Y a su vez, el protagonista (Michael Douglas) que con esa cara de falsa inocencia y arrepentimiento lo hace ver un tanto ridículo. Ahora bien, resulta sorprendente que el director (Barry Levinson) con ese talento e inteligencia hasta ahora probada como cineasta y guionista se haya prestado al juego de una película de manera tan superficial y desangelada. 

En resumen, esta cinta demostró básicamente dos cosas: que aunque estén de moda algunos artistas si no se apegan a la esencia del relato se opaca, y en consecuencia, una mala historia ni un director superdotado puede salvarla.


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