EL CAMINO de Netflix hacia la desesperación


En 2013 vimos el final de lo que es aun hoy en día una de las series más exitosas de todos los tiempos: Breaking Bad. Y ahora, 6 años después, el director Vince Gilligan les entrega a los fans un pequeño final adicional. En formato de película, al fin sabremos que sucede con Jesse Pinkman cuando es rescatado por Walther White. El pasado 11 de octubre, El Camino llego a Netflix y aquí esta nuestra reseña.

¡Cuidado! Spoilers a partir de este punto.

La película empieza inmediatamente donde termina la serie. Jesse Pinkman, interpretado por Aaron Paul (Need for Speed, Bojack Horseman) finalmente huía de sus captores a bordo de un El Camino. A partir de aquí todo es totalmente predecible. Tomando en cuenta todo lo sucedido en la historia principal, el resultado es básicamente todo el fan service que los seguidores de la serie podrían haber imaginado y pedido. Para empezar, Jesse vuelve con sus amigos buscando apoyo y nuevas fuerzas para comenzar de cero. A través de flashbacks, nos explican como consigue el dinero suficiente para ir de nuevo con el hombre de las aspiradoras y finalmente tener una nueva vida en Alaska.

Algo curioso sobre estos flashbacks es que el director decidió no usar CGI para hacer que los actores lucieran de la edad que tenían al momento de filmar la serie, lo cual no esta mal, pero en algunos momentos si resulta extraño, sobre todo con el personaje de Todd Alquist, interpretado por Jesse Plemons (Bridge of Spies, Fargo). No solo se ve mayor, sino que el actor ha ganado peso en estos 6 años. Pero con tal de poder contar la historia, detalles así fueron ignorados.

El cameo de Heisenberg no podía faltar. Sin aportar nada a lo que El Camino quiere contar, Walter White (Bryan Cranston) aparece brevemente en una escena al parecer solo para complacer a los fans, porque en realidad, este es un producto solo para ellos. Alguien que no haya visto Breaking Bad no entenderá la mayoría de lo que sucede en pantalla.

En realidad, no hay mucho que decir sobre esta pequeña secuela.

Durante las 2 horas de duración solo pude pensar que esto es más un movimiento desesperado de Netflix por mantenerse a flote en la guerra actual de los servicios de streaming. Con Disney Plus a nada de su lanzamiento, Amazon Prime creciendo a pasos agigantados y Apple a punto de entrar a la contienda, Netflix se aferra a los contenidos que lo hicieron el coloso que es hoy en día.

Sinceramente no me sorprendería que se atrevieran a lanzar una película para contar que paso con el personaje de Kevin Spacey en House of Cards.

Así que, en conclusión, si disfrutaron mucho Breaking Bad, esta secuela ofrece la oportunidad de revivir y recordar por un par de horas ese ambiente de Nuevo México y a personajes que aun hoy son relevantes. Si no era suficiente con el spin off de Better Caul Saul, entonces esta película será perfecta para ustedes. Si este no es el caso, no se pierden de mucho. Es incluso mejor idea ver de nuevo la serie original, o reconsiderar seguir pagando la suscripción a Netflix... no, no es verdad, ¿o si...?


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