GEORGE ORSON WELLES.


Un director inmenso tanto en genialidad como en su complexión. Un niño prodigio que montaba obras de teatro y recitaba a Shakespeare. Antes de cumplir veinte años, Welles ya era un artista notable; dirigía, actuaba, adaptaba textos y plasmaba espectáculos teatrales innovadores y muy pronto, se ganó la atención nacional y el pasaje a la fama con una provocadora trasmisión radiofónica de “La guerra de los mundos”, que provoco pánico masivo en New York.

El mundo estaba a sus pies, aunque no se imaginaba lo que iba a pasar después. Hollywood lo llamo de la mano de la productora RKO pictures (Radio-Keith-Orpheum) la cual le dio total libertad para realizar su primera película. La historia… la vida del magnate periodístico William Randoph Hearst, el resultado “El ciudadano Kane” (Citizen Kane).

Esta magnífica cinta en la que Welles hace alarde de actuación encarnando al prototipo del poder, su complejidad narrativa, su perfecto manejo del tiempo y el espacio fílmico, su construcción dramática y la penetrante visión del mundo y del hombre moderno, la hicieron convertirse en un clásico, un éxito rotundo que jamás pudo superar esta obra fílmica.

Seguido del estigma de esta película y de la presión periodística ejercida por Hearst de ser un director difícil y problemático, Orson Welles jamás volvería a tener un presupuesto decoroso ni volvería a gozar de libertad creativa total.


Dejar un comentario


Por favor tenga en cuenta que los comentarios deben ser aprobados antes de ser publicados