HANNAH Y SUS HERMANAS.


Es la crónica de tres hermanas y tres historias diferentes. Tres presentes que sin quererlo, son víctimas de un triángulo amoroso que se multiplica por dos y luego otra vez por dos. Pero ellas siguen siendo el centro de atención. El director Woody Allen le da cierto toque de crueldad a esta película, como si fuera una pequeña bola nieve que se lanza de una pendiente y que poco a poco se va haciendo más grande. 

 

El resultado es una comedia más que acida. Una disección de los complejos sistemas de relación de la sociedad norteamericana, simplificados o ignorados a la fuerza, por el miedo de sus participantes. El amor, la atracción, el deseo, el afecto, la indiferencia. Todo surge de repente en uno de los símbolos por excelencia de esa nación y que remueve infinidad de sentimientos, frustraciones y remordimientos como es el “Día de Acción de Gracias”. Mientras tanto, las tres mujeres ven como sus vidas se transforman sin remedio. En este contexto, el realizador, no se conforma con una musa y toma a tres en su lugar. Describiéndolas en toda su complejidad femenina

 

Sin embargo, la comedia no se rinde ante ellas, pero tampoco las hace sufrir. Tampoco podemos decir que la descripción sea del todo exacta. Pero eso sí, se nota que está dedicada a ellas, plasmando esas características en la pantalla, dando lugar, sin duda, a una de las mejores realizaciones que este cineasta ha realizado. 

 


Dejar un comentario


Por favor tenga en cuenta que los comentarios deben ser aprobados antes de ser publicados