LOS GENIOS DEL HUMOR DEL CINE MEXICANO (Parte 1).


Casi siempre menospreciada, tachada de ingenua y superficial, la “comedia” representa, sin duda, uno de los grandes pilares sobre los que se ha construido nuestra siempre tambaleante cinematografía. Ya sea como peladito, pachuco, norteño, afeminado, travesti, seductor irresistible, e incluso indio pata rajada, el cómico del cine nacional ha logrado trabajos tales, que actualmente ya se puede hablar de algunos de ellos como verdaderas figuras de culto

Y para ello tenemos como ejemplo a Tin Tan, Cantinflas o Mauricio Garcés, por decir algunos. Del gag visual y musical al albur simple y vulgar, los cómicos del cine mexicano se han convertido en una curiosa y extraña especie en permanente peligro de extinción. Son los chispazos geniales de personalidades tan extravagantes como Germán Valdés, los desplantes epilépticos de “Resortes”, la verbosidad delirante del primer Cantinflas, el erotismo reprimido de Joaquín Pardavé o la emotiva gracia del brillante e injustamente olvidado Fernando Soto “Mantequilla”. 

Por encima de cualquier rutina teatral, regionalista, radiofónica, carpera o televisiva, los cómicos de nuestro cine representan un caso único e irrepetible, a pesar de haber sido tratados como estrellas de segunda, salvo la excepción de nuestro mimo mexicano.


Dejar un comentario


Por favor tenga en cuenta que los comentarios deben ser aprobados antes de ser publicados